Guía para Nuevas Ollas

Juntarse para cocinar y compartir el alimento puede llegar a ser una tarea muy gratificante. Cuando 4, 5 o más familias se juntan para hacer un guiso o un ensopado entre todas, el esfuerzo se comparte y la carga se hace más fácil de llevar.

Cuando pase la crisis quedará la amistad y el recuerdo del tiempo en que la lucharon juntos para salir adelante, pero ahora es tiempo de organizarse.

Administrar una olla popular, es igual que administrar la economía de una casa o de una empresa. Debe existir un equilibrio entre lo que se recibe y lo que se gasta, si no se mantiene ese equilibrio la olla irá a la quiebra y no podrá seguir funcionando.

Una "olla popular" es una comida organizada por un colectivo de personas, que suman fuerzas, que cooperan para hacer la comida.

Olla Caritativa, Olla lucrativa y Olla Popular

Una olla popular es diferente a una olla caritativa y a una olla lucrativa.

La olla caritativa es vertical, una persona o un grupo de personas cocinan para ayudar a los que no tienen, dedican su tiempo y recursos sin buscar beneficios personales, estas ollas tienen el problema de nutrirse exclusivamente de donaciones y el día que las donaciones se corten, tendrán que dejar de funcionar. Se guían por el "haz el bien sin mirar a quien" y eso hace que muchas veces la comida no les alcance porque van a comer tanto los que necesitan como los que no, pero como es gratis van igual. A medida que el grupo crece la olla se debilita y se hace cada vez más difícil sostenerla.

Una olla lucrativa es una especie de negocio, es como una ong, consigue donaciones para ayudar "a los pobres" y los responsables obtienen una ganancia, un lucro, reparten menos de lo que reciben, son especialistas en marketing y generalmente buscan sponsors que sostengan su accionar. Estas ollas son las que cuando pasa la crisis, se terminan poniendo un kiosquito con las donaciones recibidas que no repartieron. Aunque las donaciones crezcan, la olla no se agranda.

Finalmente tenemos las ollas populares. La olla popular es horizontal, busca el beneficio común de todos los que participan, es como una cooperativa de apoyo mutuo, pero para comer. Estas son las ollas que promovemos y apoyamos.

El apoyo que ofrecemos es muy poco, pero como estas ollas se bancan a sí mismas, todo aporte extra siempre suma y es bienvenido.

La olla popular es por definición solidaria, ofrece un plato de comida al que no puede valerse por si mismo, tratando de mantenerse a salvo de los abusadores. Buscan involucrar a otros en la tarea, aunque sea consiguiendo leña para el fuego, a medida que el grupo crece la olla se agranda.

Finalmente, la idea de iniciar una olla, por más popular que sea siempre debe estar inspirada por amor, no solo pensando en comer uno, sino compartiendo el alimento con los que tienen menos, tiene que brotar desde adentro.

La olla popular es un medio de emergencia y como tal nunca debe constituirse en un fin en sin misma ni estar al servicio de intereses particulares.

Toda olla popular debería estar preparada para dejar de funcionar cuando la misma no sea estrictamente necesaria.

Pensando en el día después

Desde Casavalle de Pie, buscamos promover las ollas populares como alternativa digna de superar la crisis en conjunto.

Queremos que nuestra gente salga bien parada de la crisis, fortalecida y organizada para encarar nuevos desafíos.

Hemos identificado gente muy capaz, con mucho talento y estamos pensando en encarar emprendimientos productivos en conjunto, una vez que finalice la crisis.